Tenía que haber una causa para que tantas personas se creyeran que el amor duele… violencia familiar, mujeres y hombres que sufren y pretenden educar hijos felices.
Fue así como nacimos, entenderlo y no hacer nada es igual a ser cómplices. Así, esta es nuestra aportación dedicada a todas las mujeres y hombres que se han atrevido a hacer las cosas diferente. Ahora nos toca disfrutar nuestra libertad y además de libres vivir felices... tú, ¿cuándo empiezas? ¡Vive Feliz!