“Cansados, los tonaltecas se aprestan a reforzar medidas que alivien el paso de automotores…”
¿Será posible que no haya una sola mujer de Tonalá dentro de ese grupo decidido a aliviar la situación del paso de los vehículos?
“Queremos educar a nuestros hijos igual que antes, donde los abuelos, tíos y padrinos ayudaban en esta tarea con ejemplos que siempre han sido más poderosos que los sermones…¡Qué difícil profesión la de ser Padres!”
¿Dónde están las madres, las abuelas, tías y madrinas de esos hijos? En la noticia no están! ¿Y las hijas, a nadie les preocupa? Bueno, según el texto, a quien le resulta difícil la labor de educar es a papá, no a mamá .
En la tarde del 12 de abril la cubana Máster en Ciencias de la Comunicación y especialista de temas de género y lenguaje, Teresa Valdés, impartió el Taller “Un asunto de hombres y de mujeres”, título de su último libro publicado, con un lenguaje fresco y divertido donde hizo un llamado a “leer con los lentes de la perspectiva de género”.
La palabra es la envoltura material del pensamiento. Con ella se reproducen los esquemas sexistas de los cuales son víctimas los hombres y las mujeres. Hemos bebido hombres y mujeres por siglos la cultura de la masculinidad. No podía ser de otra forma. Durante el desarrollo de la humanidad, solo los hombres varones tuvieron acceso al saber, al desarrollo de la cultura, la religión, la filosofía, a la ciencia y a la técnica. Así, fueron ellos quienes aprendieron y expresaron el saber de la humanidad, usando el lenguaje para definir las cosas del mundo desde su única perspectiva de género. Conformaron así una cultura universal, desequilibrada, desde un solo punto de vista, donde se identifica al hombre varón, como único género humano natural. La mujer quedaba como supuestamente neutral, invisible, asumida tácitamente.
Una nueva categoría de análisis es la propuesta, para comprender el papel desarrollado y los desafíos para continuar la lucha de la mujer y elaborar estrategias desde distintas disciplinas para negociar nuevas relaciones entre lo femenino y lo masculino.
Desconstruir los patrones impuestos, ir a una lectura más profunda de la vida, con espíritu verdaderamente humanista, saltar desde la identidad asignada por la educación y la cultura en una sociedad patriarcal, asumir la búsqueda de la propia autoidentidad, en un doloroso y desgarrador proceso de autoconciencia. Ese es el desafío.
Gracias por habernos acompañado y compartido tus experiencias.