Un masaje de caricias no se me había ocurrido antes… pero hoy me doy el permiso de sentirme querida al rozar mi cuerpo. Ni modo, sin pareja tomé el taller con una amiga… que lindo tener hoy la confianza de poder abrazar a la gente que amo. Tania/25 años/Diseñadora Gráfico/Soltera
Me invitó mi esposa al taller de masaje, la verdad es que al principio fui nada más por darle gusto a ella. Ahora entiendo realmente lo que puedo lograr si la consiento y la acaricio por largo tiempo ¿por qué no nos explican esto en la secundaria? David/44 años/Ingeniero/¡Casadísimo! Pues tenía que venir acompañada al taller, así que invité a mi hermana y bueno, creo que aprendimos una forma diferente de expresar todo lo que nos queremos. Mis padres nos demostraron su amor con trabajo y recompensas… pero de verdad que una caricia no tiene precio. ¡Que bendición haber recibido este regalo de vida! Lucía/46 años /Maestra/Viuda
Entre mis amigas siempre oigo quejas sobre sus parejas, todo rápido y a dormir… ¡¿y nosotras qué?! Ahora creo que disfruta tanto como yo cuando pasamos horas abrazados, descansando, queriéndonos ¡sin prisa…! Olga María/40 años/Ama de casa/Unión libre